Islandia: Zona Sur-Este

Continuamos nuestro viaje hacia el norte de Islandia. Con la resaca de emoción por haber visto y pisado un hielo que lleva allí más tiempo que los propios islandeses y que asusta pensar que por culpa del ser humano estás masas de hielo puedan llegar a desaparecer algún día. Sintiéndonos afortunados y concienciados más que antes de lo maravilloso que es el planeta tierra y lo importante que es cuidarlo seguimos nuestro viaje siguiendo la carretera principal.


Día 6

Nos despertamos en Hofn en el camping Hofn Camping and cottages para dirigirnos hacia Egilsstaðir, por la que algunos denominan “la carretera de los fiordos”. Estamos en la zona sur-este de la isla y es momento de disfrutar de las paredes de riolita (una piedra de origen volcánico) de los fiordos, los primeros de este viaje, pero no los últimos.

Bordeando la costa y si el tiempo lo permite se puede disfrutar del verdor que caracteriza a Islandia en esta época, hasta llegar a Reyðarfjörður. En este punto, nos encaminamos hacia el interior de la isla, hacia Egilsstaðir, por un valle hasta llegar a ella.

En Egilsstaðir, tenéis el supermercado Bonus y varias gasolineras (con wifi en la que paramos nosotros), para que lo tengáis en cuenta por si organizáis un viaje por estas tierras.

Llegamos a Egilsstaðir, donde dormiremos hoy, pero no sin antes dirigirnos hacia la cascada de Hengifoss por la carretera 92, donde por primera vez en nuestra aventura islandesa nos rodean árboles en la carretera. Estos árboles forman el bosque de Hallormsstaðaskógur, donde existe un camping para poder vivir una experiencia única en Islandia, dormir entre más de 40 especies distintas de árboles, traídas de todas partes del mundo y plantadas por el hombre. Estos árboles que franquean el lago Lögurinn, y nos protegen del dragón que habita en las profundidades del lago, por lo menos eso dice la leyenda ¡aquí también tiene a su Nessy!

Llegamos al parking de la cascada de  Egilsstaðir, que realmente no es una única, si no varias. Mientras subimos vamos viéndolas y disfrutándolas desde varias perspectivas. Debido a que se nos hizo un poco tarde no llegamos hasta arriba, pero realmente no es necesario para tener la mejor vista de las cascadas. Además estas cascadas, como otras de las islas, tienen la peculiaridad de tener columnas basálticas formadas por la lava que se enfría rápidamente.

Volvemos por la carretera 931 (tiene bastante tramos de tierra), por el margen contrario al que tomamos a la ida, para disfrutar de otra visión del lago y por si existiese la posibilidad de ver al dragón que habita en sus aguas. Continuamos por la carretera hasta llegar a nuestro destino y dormir en el camping de Skipalækur Enf.

Para leer un poco más sobre los campings en los que nos alojamos pincha aquí.

Día 7

Salimos de  Egilsstaðir hacia Myvant.

¡ATENCIÓN! Nos adentramos en una zona muy despoblada y con apenas servicios, así que llevar el depósito lleno y comida para el camino, a no ser que pretendas comerte una oveja, ya que, son los únicos seres vivos que encontramos en este trayecto, o a algún ocupante de tu vehículo.

Poco a poco el paisaje a nuestro alrededor va cambiando. Ahora nos encontraremos en un paisaje, que de no ser por que viajamos en un coche, podríamos decir que hemos aterrizado en Marte u otro lejano Planeta aún por descubrir. Aquí sufrimos el viento cada vez que bajamos del coche, y es en este momento cuando te planteas si la no existencia de árboles es porque hay tanto viento o hay tanto viento porque no hay árboles.

Pero antes de llegar a Myvant hay una parada obligada: Dettifoss. Es la cascada más caudalosa de Europa, y a nuestro parecer con el sonido más atronador. Se encuentra dentro del conocido Parque Nacional Jökulsárgljúfur, y esta se sitúa a 31 km del Ring Road. Nosotros no habíamos visitado nunca una cascada con tantísimo caudal y nos dejó sin habla. Seguramente cuando llegues a ella te sentirás pequeñito, mientras te quedas boquiabierto por el asombro de ver tal monumento de la naturaleza.

No os dejara indiferente a pesar de la gente que visita la zona, además se puede ver desde puntos distintos, y si dedicas un poco de tiempo a la visita puedes encontrar rincones en soledad. Nosotros decidimos visitarla con calma y por ello accedimos a esta cascada primero por la carretera 862 que esta asfaltada y luego por la 864, que no lo está (alguno se puede creer que está conduciendo en el Rally Dakar o una carrera similar por lo asombroso del paraje, no por la velocidad).

La verdad que esta es la manera más completa de visitar esta cascada, y merece la pena porque no creemos que exista alguna que se le pueda comparar en Europa.

Después de Detifoss, visitamos Selfoss que no hay que dejar de visitarla, porque aún que sea de menor caudal, no le resta belleza a esta caída de agua.

Nuestro viaje debe continuar, y seguimos rumbo hacia Myvant dejando de lado la parte de Kraftla para el día siguiente, para que nos dé tiempo a dar una vuelta por el camping e incluso un paseo en barca por el lago Myvant. Este lago se llama así, porque en teoría se hay gran cantidad de moscas enanas, pero que por suerte nosotros no las conocimos.

En Myvant nos quedaremos dos noches, así que no te pierdas todo lo que tiene que ofrecer esta zona, en el próximo artículo te lo contamos.

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