Cómo hacer una mochila y no morir en el intento

¿Quién no se ha ido de viaje y ha metido en la mochila un montón de “por sis” que nunca se utilizaron durante el viaje?, o ¿Quién no se ha ido a hacer una ruta a la montaña y ha ido cargado como si se fuese todo un año al fin del mundo?

Pues a nosotros si nos ha pasado, y después de muchas veces cargando con cosas innecesarias, vamos mejorando nuestras mochilas. Si quieres saber cómo lo hacemos, ¡no te muevas!

Vamos a empezar con el tipo de mochila o maleta, dependiendo de la duración de viaje elegiremos una u otra. Nosotros casi siempre para un viaje largo usamos macuto, ya que por el tipo de viaje que solemos hacer nos resulta más cómodo de llevar.

En nuestro caso tenemos un macuto para cada uno de 50 litros. Los compramos en Decathlon, y cuestan unos 80€ cada uno.

Lo que más nos gusta de estos macutos es la cremallera que tienen, que para buscar cosas es muy cómodo, además el refuerzo de la espalda y el sistema que tienen para colocártelo correctamente es muy sencillo y hace que el macuto sea muy cómodo de llevar.

Luego tenemos otras dos mochilas que utilizamos para las rutas de un día, de unos 20 litros cada una. Lo bueno de estas mochilas es que las compramos de la marca Camelbak y tienen el depósito de agua que luego te vale para otras mochilas. Por ejemplo, cuando nos hemos ido de trekking, hemos puesto el depósito de agua al macuto sin problemas.

En resumen, tenemos dos tipos de mochilas una de 50 litros para los viajes más largos y otra de 20 litros para las rutas de un día.

Ahora llega la parte realmente difícil, ¿qué metemos?

Pues bien, lo primero obviamente hay que saber cuánto durará nuestro viaje y la meteorología.

Empecemos por lo fácil, ruta de un día por la montaña.

Mochila de 20 litros:

A la hora de hacer la mochila para una ruta lo imprescindible es conocer la meteorología para poder saber si necesitamos llevar prendas de abrigo o de lluvia adicionales.

Lo que seguro no faltará en la mochila son:

  • Botiquín de primeros auxilios que incluya:
    • Tiritas
    • Antinflamatorio
    • Esparadrapo
    • Venda
    • Agua Oxigenada
  • Comida para la jornada (bocadillo, frutos secos y algo de fruta)
  • 1 litro y medio de agua como mínimo, es importante investigar sobre las fuentes que vas a encontrar en el camino
  • Camiseta para cambiarnos al acabar y no quedarnos fríos
  • Calcetines de repuesto
  • Chaqueta o sudadera fina, para cuando se para a comer, y no quedarse frío

Estás serían las cosas que llevaríamos a una ruta normal. En caso de que el día de la ruta fuese un día frío o una ruta más invernal, incluso con nieve, deberemos llevar un abrigo, un forro polar o chaqueta de montaña, además de guantes, braga y gorro. Como ropa de abrigo, lo que está muy bien son los abrigos de plumas que para guardar se doblan y se hacen del tamaño de un saco de dormir pequeño más o menos, ya que no ocupan demasiado.

En caso de predicción lluvia, lo que nosotros solemos llevar es una capa chubasquero, que te cubrirá a ti y tu mochila y unos cubrepantalones, para así estar impermeabilizados completamente.

Para el caso más difícil, que sería hacer la maleta para un viaje más largo, al igual que en las mochilas de un día, la meteorología es clave. Ya que no es lo mismo viajar a Islandia durante quince días, que a Nepal en pleno monzón o Asturias en verano.

Mochila de 50 litros:

Nosotros para hacer el macuto, primero hacemos un Excel, con distintas categorías y así ver qué cosas pueden ser comunes y repartírnoslas.

Es obvio que en un viaje de mínimo quince días, no vas a llevar quince camisetas, quince pantalones, quince bragas/calzoncillos… Primero porque es una locura cargar con todo eso y segundo, por lo menos en nuestro caso, no tenemos tanta ropa 🙂

Otra cosa para hacer un viaje largo, que nosotros siempre hacemos es lavar al menos una vez durante el viaje.

También es importante saber que actividades vamos a hacer durante el viaje, por ejemplo, en nuestro viaje a Nepal íbamos a hacer un trekking de varios días, así que las botas no podían faltar en nuestras mochilas o por ejemplo si vas a zona de playa o hoteles con piscina pues un bañador tendrás que meter en la mochila.

Al final la clave es la organización y planificación, por eso te recomendamos que días antes de hacer la maleta, siéntate y haz una lista de lo que vas a llevar, léela en alto y empieza a tachar todo lo que realmente no sea necesario.

En ocasiones parece que nos da miedo no meter cosas, puede que sea por “aprensión” al destino desconocido, pero si en tu mente resuenan las palabras “quizás” o “por si acaso” al pensar en algo que vas a meter en la maleta, mejor déjalo en casa, casi seguro que no lo utilizas. Además, que donde vayas seguro que puedes comprar algo que se te haya olvidado y realmente sea necesario.

Nosotros utilizamos todas y cada una de las cosas que nos llevamos al último viaje que hicimos a Nepal, y lo único que tuvimos que comprar fue una tarjeta de memoria para la cámara. ¡Así que muy mal no las debimos hacer!

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