Cicloturismo. Vía Verde del ferrocarril Vasco Navarro

Durante la semana previa a nuestro viaje de cicloturismo por País Vasco y Navarra recorriendo la via verde del ferrocarril vasco navarro preparamos alforjas, engrasar cadenas, ajustar frenos, buscar equipamiento de camping, estudiar la ruta…todas estas cosas (y alguna más) hemos tenido hacer durante la semana previa a nuestro viaje de cicloturismo por País Vasco y Navarra recorriendo asi la via verde del ferrocarril vasco navarro

Una pequeña aventura, que nos deja con ganas de más.

Ficha de la ruta

Preparativos del viaje

Búsqueda de la ruta que se adapte a nuestra condiciones

Este viaje ha sido el primero que hemos hecho juntos en bicicleta, y ha sido el primero de estas características para Marina.

No es una ruta que necesite una gran forma física, pero si el estar habituado a montar en bicicleta, ya que son tres días seguidos de ruta cargando con todas nuestras cosas. Pero creemos que puede ser un buen primer recorrido para iniciarse en esto del cicloturismo.

La idea principal era coger alguna de las vías verdes más largas que hay en nuestro país y hacer un viaje de tres días.

Una vez escogida la Vía Verde del Ferrocarril Vasco-Navarro, lo primero que hicimos fue analizar la ruta y ver si podíamos hacerla circular enlazando la vía verde con caminos rurales y carreteras secundarias poco transitadas. Para ello, como siempre utilizamos Wikiloc, y analizamos los mapas del Instituto Nacional Topográfico. Además nos sirvió de bastante utilidad la web de vías verdes de donde descargamos parte del track de la ruta.

Concretando detalles del viaje

En nuestra página de Wikiloc podéis descargar el track completo de la ruta, y así evitar el proceso de creación de la ruta desde cero. Aun así es recomendable estudiar siempre que se sale  de ruta el mapa para ver si hay algún tramo conflictivo.

Para más información de cómo utilizar los mapas GPS, podéis leer el artículo que publicamos sobre este tema pinchando aquí.

Con las bicis preparadas
Con las bicis preparadas

En cuanto al material que llevar en un viaje de estas características es muy personal, pero como consejo os diremos que penséis que sois vosotros quiénes vais a cargar con todo. Encima de la bici habrá que mover nuestro propio peso y todo lo que decidamos llevar, por lo que creemos que lo mejor es llevar lo imprescindible y ser lo más minimalistas posible.

Para este viaje nosotros decidimos ir con la tienda de campaña y acampar en mitad de la ruta. Esto es opcional ya que durante la ruta hay posibilidad de parar en pueblos donde alojarse.

Diario del viaje de cicloturismo

Primera etapa: siguiendo los pasos del ferrocarril vasco-navarro

Track de la ruta: para descargar

Pinchando aquí os podéis descargar el track para seguir la ruta con el GPS.

Descripción de la etapa

Comenzamos sin pedalear desde Madrid

Salimos de Madrid a las 06:00 am para llegar cuanto antes a Vitoria y poder aprovechar el día sobre nuestras bicicletas.

Después de 3 hora y 30minutos y de 356 kilómetros recorridos, llegamos a la ciudad Vitoria en la provincia de Álava. Aparcamos en la zona de la universidad. Toca descargar el coche, montar las bicis y cargarlas con las alforjas y la tienda de campaña.

Iniciamos la ruta desde la Plaza de la Virgen Blanca de Vitoria. Vitoria es de las ciudades mejor preparadas para la bicicleta en España y en Europa, por lo que es un placer atravesar esta ciudad hasta llegar al inicio de la vía verde del ferrocarril vasco-navarro. Para salir de la ciudad hay que estar pendiente del GPS para tomar la dirección correcta, os recordamos en nuestra página de Wikiloc podéis descargar el track de la ruta.

Plaza de la Virgen Blanca de Vitoria
Plaza de la Virgen Blanca de Vitoria
Disfrutando de la vía verde del ferrocarril vasco navarro

Una vez llegamos al camino de la vía verde a las afueras de Vitoria, no hay pérdida en seguir el camino, ya que encontramos cada pocos kilómetros señales de la vía verde y de la red de caminos naturales.

La ruta en esta primera parte es levemente ascendente por una pista de tierra en muy buenas condiciones. Vamos dejando las poblaciones a nuestra espalda y adentrándonos a través de la vía verde del ferrocarril vasco navarro en una zona de campos de cultivo.

En el kilómetro 12’3 tomamos un desvío a la izquierda para ir hacia el primer punto turístico que visitamos en esta ruta, el Santuario de Santa Estíbaliz.

Tras una subida de poco menos de 4 kilómetros, llegamos a uno de los ejemplos del románico que se pueden encontrar en Álava. El santuario fue construido en el siglo XII, y en su interior se encuentra la talla medieval de la Virgen de Estíbaliz, patrona de Álava.

Santuario de Santa Estíbaliz
Santuario de Santa Estíbaliz

Aprovechamos para comer y retomar fuerzas en este bonito enclave histórico.

Volvemos sobre nuestros pasos hasta el cruce en el que nos habíamos desviado para continuar por el camino de la vía verde del ferrocarril vasco navarro.

Ascenso al Puerto de Ullibarri

Durante unos 14 kilómetros pedaleamos por un terreno de subida, encontrándonos con las subidas más pronunciadas del día, ya que hay que ir ascendiendo hacia el Puerto de Ullibarri.

Durante este tramo disfrutamos de una tranquilidad adentrándonos poco a poco en una zona cada vez más boscosa, atravesando puentes y túneles que invitan a ser fotografiados. También nos encontramos con los vestigios de lo que fue la red ferroviaria vasco-navarra que unía las dos comunidades autónomas, y que fue desmantelada en el año 1967.

Uno de los túneles que nos encontramos en la Vía Verde del Ferrocarril Vasco Navarro
Uno de los túneles que nos encontramos en la Vía Verde del Ferrocarril Vasco Navarro

Para atravesar los túneles que hay a lo largo de la vía verde, es recomendable llevar luces. Aunque los más largos están iluminados, y se activan con sensores. Os recomendamos llevar luces por si acaso y para algún túnel más corto que no está iluminado correctamente.

Respetando y aprovechando las áreas de descanso

A lo largo de la vía verde vamos encontrado áreas de descanso, que son las antiguas paradas del tren.

Muchas de ellas coincidentes con los pueblos que atravesamos. Aquí podremos rellenar agua o parar a tomar unos frutos secos, que nos dan energía para encarar las cuestas con las que nos topamos, según avanzamos por el camino.

Uno de los puentes de la Vía verde del Ferrocarril Vasco Navarro
Uno de los puentes de la Vía verde del Ferrocarril Vasco Navarro

En una de la áreas de descanso, más o menos en el kilómetro 28 de la ruta, nos encontramos con una pareja de la zona que iban también en bici, y nos indicaron que había un tramo de la vía verde que estaba cortado y que deberíamos seguir por la zona de la Cantera Laminoria, por la carretera de la cantera concretamente ya que se atajaba y más adelante se volvía a retomar el camino de la vía verde.

Nos dieron las indicaciones necesarias para no perdernos. En el track de la ruta en nuestra página de Wikiloc tenéis la ruta por esta zona, para que no tengáis ninguna perdida.

Está parte es la más complicada de la etapa, nos adentramos en la sierra del Puerto de Ullibarri por una pista de tierra, hay que estar atentos para tomar la dirección hacia la cantera. Tras sufrir en la subida por un camino de tierra, incluso nos tocó echar pie a tierra en una de las cuestas, llegamos a la carretera de la Cantera Laminoria. Se accede por una carretera muy ancha cerrada al tráfico, por lo que rodar por aquí es todo un lujo.

Bajada y cultura de la vía verde del ferrocarril vasco navarro

Ahora toca disfrutar de la bajada hasta retomar la vía verde del ferrocarril vasco navarro y atravesar el pueblo de Maeztu en el kilómetro 39’3 de la ruta.

Los siguientes 21 kilómetros hasta llegar al punto donde decidimos pasar la noche, una de las áreas de descanso situadas a poco más de 3 kilómetros de la población Acedo, son prácticamente llanos.

En el kilómetro 41 de la vía verde encontramos un vagón de tren donde se ubica el centro de interpretación de la vía verde del Ferrocarril Vasco Navarro. En este punto también hay baños y se puede hacer acopio de agua, ya que no encontraremos fuentes en lo que queda de ruta si nos quedamos antes de llegar al pueblo de Acedo, como fue nuestro caso.

Centro de Interpretación de la Vía Verde
Centro de Interpretación de la Vía Verde

Seguimos por la vía verde, pero el atardecer empieza a envolvernos, por lo que es hora de buscar un lugar donde acampar. Ya en Navarra, nos fijamos que en los diferentes carteles de la red de caminos naturales, se indica que la acampada está permitida en las zonas habilitadas, por lo que decidimos parar en una de estas áreas que hay antes de llegar a Acedo.

El área de descanso cuenta con unas mesas de madera, por lo que es perfecta para asentarnos durante esta noche

Antes de que acabe de oscurecer y la noche nos cubra, montamos nuestra casa de tela y nos cambiamos con ropa más abrigada para no quedarnos fríos.

Nos repartimos las tareas para avanzar más rápido, básico para la eficiencia de un viaje nómada de este estilo.

Para cenar, después de 60 kilómetros pedaleando, nos hemos ganado unos ricos macarrones, que saben a gloria. Es curioso que cuando acampamos y después de un esfuerzo físico cualquier comida por simple que sea sabe el doble de rica que si la cocinas en la comodidad de una cocina en la ciudad.

Ya dentro de la tienda con las luces de los frontales y el silencio de la naturaleza,  esperamos descansar para mañana tener más pedaleo.

Segunda etapa: coronando la Sierra de Urbasa

Track de la ruta: para descargar

Pinchando aquí os podéis descargar el track para seguir la ruta con el GPS.

Descripción de la etapa

Ultima parte de la via verde vasca navarro

La noche fue muy tranquila y no pasamos frío, cosa que siempre que hacemos acampada nos preocupa ya llevamos sacos de verano.

Nos levantamos sobre las 08:00 am, con las primeras luces del día. Nos vamos despejando gracias a la frialdad de la mañana.

Desayunamos y recogemos el campamento. Lugareños madrugadores que aprovechan para recorrer sus caminos nos dan los buenos días.

Comienza la etapa más dura sobre el mapa de este viaje, nos esperan 62 kilómetros con un desnivel de 832 metros de altitud.

La primera parte de esta etapa discurre por la vía verde, y nuestra primera parada es el pueblo de Acedo. A 3 kilómetros del terreno que ha sido nuestro refugio en la pasada noche. En Acedo llenamos los bidones de agua y seguimos avanzando.

Pedaleando por el último tramo de la Vía Verde del Ferrocarril Vasco Navarro
Pedaleando por el último tramo de la Vía Verde del Ferrocarril Vasco Navarro

El cielo que nos acompaña a estas primeras horas de la mañana es gris, pero las previsiones de lluvia son para el último día de viaje. Así que podemos seguir pedaleando tranquilos.

Avanzamos por la vía verde, agotando los kilómetros que nos quedan por estos caminos, que en un pasado vieron pasar trenes. Tras kilómetros de llanero y algún que otro repecho a media mañana llegamos a la población Navarra de Estella, fin de la vía verde del ferrocarril vasco-navarro.

Estella, también conocida como Lizarra o Estella-Lizarra, es una ciudad por la que han pasado vascones, francos, judíos y otros pueblos y culturas, navarras y navarros que han dejado su huella. Por esta población pasa el Camino de Santiago, en el tramo entre Pamplona y Logroño.

Carretera hacia la Sierra de Urbasa y el balcón de Pilatos

Como queríamos hacer la ruta circular, abandonamos la vía verde que finaliza en Estella y comenzamos a rodar por carreteras secundarias y por caminos rurales. Nuestro objetivo hoy es llegar a la Sierra de Urbasa.

El Parque Natural se encuentra en el oeste de Navarra y está formado por las Sierras de Urbasa y de Andía. Fue declarado como tal en el año 1997.

Avanzamos por la carretera dirección Zudaire. Durante 17 kilómetros por carretera, sin apenas tráfico y subiendo poco a poco, pero nada que ver con la subida del puerto de Urbasa.

Aunque todo el trayecto pique hacia arriba, como vamos pedaleando por una carretera que nos adentra poco a poco en un paraje montañoso cubierto por árboles multicolor, tal belleza natural nos hace pedalear sin darnos cuenta y disfrutando de cada pedalada y cada sube-baja que nos encontramos en el camino.

De camino a Zudaire nos cruzamos con el desvío al Nacedero de Urederra, y que nosotros no pudimos disfrutar, ya que las visitas disponibles para el día que nosotros estaríamos allí estaban a agotadas cuando quisimos reservar. Queda pendiente para una próxima aventura.

El ascenso al puerto de Urbasa

En Zudaire, al kilómetro 42 de la ruta, decidimos descansar y tomar algo en un pequeño bar en la carretera que encara el puerto. Tomamos fuerzas. Fuerzas que unos necesitaremos más que otros. Fuerzas que flaquean, pero que se recuperan y salen de lo más hondo para hacerte llegar hasta lo más alto.

El puerto lo subimos por carretera, aunque había tráfico los pocos coches que nos pasaron lo hicieron de manera respetuosa. Hay varios apeaderos donde parar a tomar aliento en los 6 kilómetros de subida.

Bienvenidos a la Sierra de Urbasa
Bienvenidos a la Sierra de Urbasa

Una vez arriba al ver el cartel de bienvenida al Parque Natural, es inevitable un sentimiento de felicidad y orgullo. Tras pasar hay una carretera a la izquierda cerrada al tráfico excepto vehículos autorizados y bicicletas y otra carretera que gira a la derecha que va hasta el Balcón de Pilatos, uno de los miradores de la Sierra de Urbasa, que se sitúa en la parte superior del circo del Nacedero del Urederra.

Primero nos desviamos a la derecha para alcanzar nuestro premio, unas vistas que quitan el aliento desde el Balcón de Pilatos.

Mirador del Balcón de Pilatos
Mirador del Balcón de Pilatos
Paraíso cicloturista en la sierra de Urbasa

Volvemos sobre nuestras rodadas y tomamos la carretera de la izquierda que nos adentra en la Sierra de Urbasa, en la parte conocida como el altiplano de Urbasa.

Por esta carretera llaneamos unos 12 kilómetros. Una maravilla de carrera sin tráfico entre pastos y bosques navarros, con un sol bajo que da un tono dorado al paisaje.

Altiplano de la Sierra de Urbasa
Altiplano de la Sierra de Urbasa

Por esta carrera llegamos a la frontera, la línea imaginaria que separa Navarra de País Vasco. Nos dimos cuenta que llegamos a la frontera porque en mitad de la carretera que llevábamos varios kilómetros siguiendo estaba cortada por unas piedras enormes, y tuvimos que pasarlo con la bici al hombro.

Curioso que este mismo monte, por el que rodamos en la zona Navarra sea Parque Natural y en la vasca no. Por lo que la prohibición para pernoctar en la parte del País Vasco, esta más acorde a lo que figura en la normativa, y aunque hay que comunicar previamente el conveniente permiso, la Parzonería de Entzia es mucho más compresible que en la parte navarra.

Avanzamos unos kilómetros desde la frontera, y llegamos a una zona en la que había varias furgonetas y caravanas que iban a pernoctar allí, así que decidimos acompañarlos y plantar la tienda en esta zona. Una enorme pradera con un bosque que bien podría ser habitado por seres mágicos, fue nuestro refugio.

Zona de acampada en la Sierra de Urbasa
Zona de acampada en la Sierra de Urbasa

A pesar de que el lugar idílico, como ya adelantamos el último día de la ruta nos tocaría pedalear bajo la lluvia. Así que durante toda la noche vivimos con la tensión de salir volando por el aire huracanado que traía las nubes cargadas de agua que no iban a acompañar en la siguiente jornada.

Tercera etapa: la llanada alavesa

Track de la ruta: para descargar

Pinchando aquí os podéis descargar el track para seguir la ruta con el GPS.

Descripción de la etapa

Pedaleando bajo los arboles de Urbasa hasta Opakua

Amanecemos antes de que salga el sol, apenas hemos dormido por el viento.

Cómo las previsiones son de lluvia, levantamos el campamento rápidamente y a las 09:00 am estamos sobre nuestras bicicletas rumbo el Alto de Opakua.

una pareja pedaleando por la Sierra de Urbasa
Pedaleando por la Sierra de Urbasa

Meteorológicamente hablando esta tercera etapa fue la peor del viaje, y de ninguna ruta que hayamos hecho hasta el momento. Es cierto que al hacer un viaje de varios días hay que adaptarse a las inclemencias del tiempo, y adaptar la ruta en la medida de lo posible.

Seguimos avanzando por el altiplano, durante 6’5 kilómetros hasta llegar al Alto de Opakua. Se avanza por la misma carretera que seguimos en el día anterior sin tomar ningún desvío hasta que se ve el cartel del puerto. Foto reglamentaria y comenzamos la bajada del puerto.

Dos ciclistas coronando el Alto de Opakua enfundados en su trajes para evitar calarse bajo la lluvia
Alto de Opakua
Descenso hasta Salvatierra y recorrido por Salvatierra

Avanzamos lo más rápido posible, ya que queremos evitar lluvia en la bajada hasta Salvatierra. La bajada hasta llegar al pueblo de Salvatierra es de unos 10 kilómetros, desde el Alto de Opakua.

En Salvatierra nos espera un café calentito para entrar en calor. El día está gris y frío, y en breves llegará la lluvia.

Salvatierra o como se la conoce en euskera, Agurain. Fue fundada en 1256 por Alfonso X, “El Sabio”. Sus primeros años de vida estuvieron marcados por un periodo de disputas entre la Corona de Navarra y la de Castilla, que se enfrentaban por su control. Destaca por su casco histórico medieval, por el que merece la pena perderse un rato por allí.

Recorriendo caminos de la allanada alavesa bajo la lluvia

Tras dar una vuelta por allí antes de que la lluvia nos alcance, acabamos tomando un segundo desayuno para entrar en calor, antes de volver a la carretera. Esta vez bajo la lluvia. Nos enfundados la ropa impermeable, que después de unos 30 kilómetros bajo la lluvia, no es tan impermeable como parecía.

Esta última parte del viaje transcurre por la zona conocida como allanada alavesa.

Para atravesar la allanada alavesa tomamos cominos rurales que atravesaban campos de cultivo. Apenas hay ningún desvío en este tramo por lo que es sencillo guiarse hasta Vitoria.

Refugio en el pueblo de Mendijur

Suerte que el terreno era favorable, para avanzar lo más rápido posible. Llegamos Mendijur, un pueblo a unos 10 kilómetros de Vitoria, donde decidimos parar un poco a ver si la lluvia remitía. Nos paramos en un tejadillo, cuando una mujer nos vio y nos invitó a pasar a su casa para refugiarnos de la lluvia.

Un auténtico acto de bondad el de la mujer al dejar refugiarnos y secarnos un poco en su casa. Tras un rato de charla, y viendo que la lluvia no nos iba abandonar decidimos volver al camino hasta llegar a Vitoria.

Llegada a Vitoria

Conseguimos llegar a Vitoria a la hora de comer, así que dejamos las cosas en el coche y nos fuimos a comer al restaurante Morrofino Bar un menú que relación calidad precio nos dejó muy satisfecho.

Acabado este primer viaje cicloturista de A Golpe de Botas, os aseguramos que no será el último.

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8 comentarios sobre “Cicloturismo. Vía Verde del ferrocarril Vasco Navarro

  1. Responder
    Luz E. - 22 noviembre, 2018

    Que emocionante tiene que ser una ruta de este tipo. Superar las inclemencias meteorológicas, pernoctar al aire libre, marcar tu propio ritmo… la verdad es que el cicloturismo no está hecho para mi, mis rutas se limitan a un día, y facilitas jeje. Pero me emociona que alguien transmita su amor por viajar y cuide el medio de esta forma. No se me ocurre mejor forma de reducir el impacto en el medio de nuestros viajes. Por cierto, me ha sorprendido muchísimo que haya un centro de interpretación de la vía verde vasco navarra. ¡Nos vemos en la próxima aventura chicos!

    1. Responder
      A Golpe De Botas - 25 noviembre, 2018

      Hola Luz! muchas gracias por tus palabras, de verdad! Ha sido un viaje mu especial, ya que ha sido el primero que hemos hecho de autosuficiencia en bicicleta juntos, y estamos deseando repetir. Es cierto que hay momentos duros, como pedalear durante horas bajo la lluvia y pasar frió, pero la experiencia es increíble y con lo que más nos quedamos es con la sensación de libertad que da la bicicleta. De nuevo darte las gracias por leernos y por tu comentario! nos vemos en la próxima aventura!!

  2. Responder
    Pablo EMEEL - 25 noviembre, 2018

    Chicos, es espectacular el nivel de detalle que le han puesto a este post. Siempre con Sofía conversamos que nos encataría hacer un viaje de manera diferente a como viajamos, y aunque siempre vamos con nuestras niñas, las bicicletas es algo que nos atrae. Ver en ustedes que se puede hacer este tipo de viajes, sin ser ciclistas, son realmente una inspiración.

    Gracias por compartirlo
    Pablo

    1. Responder
      A Golpe De Botas - 27 noviembre, 2018

      Muchas gracias por tu palabras Pablo!!! La bicicleta es una forma muy chula para viajar, y con niños tiene que ser una aventura total, que seguro que disfrutaréis en familia. Hay recorridos sencillos que se recomiendan para hacer en familia, como por ejemplo recorrer el Danubio, por si os interesa echarle un ojo!!! 🙂

  3. Responder
    Jessica - 25 noviembre, 2018

    Que aventura e ese viaje en bicicleta , no hemos estado aún por esta ruta, pero me han entrado aún más ganas de ir al leer este pedazo de post tan completo que habréis hecho!! Me alegro por este primer viaje en bicicleta juntos y a por muchos más!!!!!?

    1. Responder
      A Golpe De Botas - 27 noviembre, 2018

      Muchas gracias Jessica!!! La verdad que ha sido toda una aventura, ya estamos con varios planes bicicleteros en la mente!!!te animamos a conocer esta zona, porque es preciosa y en otoño los colores son increíbles!!

  4. Responder
    Jasmina - 2 julio, 2020

    Muchas gracias por el post y el track de wikiloc! Muy bien explicado. Nosotros hemos hecho dos rutas por vías verdes, la de la Val de Zafán, entre la Puebla de Híjar y Tortosa (3d 2n) y la del Carrilet, de Olot a Sant Feliu de Guíxols (2d 1n). Si alguna vez os animáis a hacer vías verdes por la vertiente mediterránea, os recomiendo mucho estas dos. Saludos!

    1. Responder
      A Golpe de Botas - 2 julio, 2020

      Muchísimas gracias por tu comentario Jasmina! Nos apuntamos esas rutas que nos has recomendado, tenemos pendiente explorar la zona del mediterráneo 🙂 la verdad que las vías verdes nos encantan y son una buena forma de conocer regiones y pueblos de la geografía de España! Saludos!!

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