La Pedriza. Subida al Yelmo

La Pedriza. Subida al Yelmo

Hoy traemos una de las rutas que llegan a una de las cumbres más emblemáticas de La Pedriza. Alcanzar esta cima, no es apto para todos los públicos.

Ficha técnica

Descripción de la ruta - Subida al Yelmo

Track de la ruta para descargar

Para realizar la ruta podéis descargaros el track GPS pinchando aquí.

Descripción de la ruta

La Pedriza, se encuentra en la localidad de Manzanares el Real, en la Comunidad Autónoma de Madrid. Es el mayor conjunto granítico de Europa, y  forma parte de la vertiente sur de la Sierra de Guadarrama.

Para acceder a La Pedriza, es recomendable madrugar mucho, lo recomendable es estar allí antes de las 09:00 de la mañana. Ya que hay establecido un cupo máximo de coches que caben el parking de Cantocochinos, por lo que si llegas y no hay aparcamiento, te tocará realizar la ruta desde más allá de la barrera o incuso tener que dejar el coche en el pueblo de Manzanares. Y dependiendo de la ruta que vayamos a hacer por La Pedriza, esto puede ser un verdadero fastidio.

Nosotros llegamos a la barrera sobre las 09:30 a.m., y con las mismas nos tuvimos que dar la vuelta, e ir a la zona del Tranco para aparcar allí el coche. Esta zona donde se puede aparcar el coche está dentro del pueblo de Manzanares el Real, y es la parte baja de la Pedriza. Para realizar la subida al Yelmo aparcar en esta zona no es ningún impedimento, ya que se puede acceder hasta el Yelmo desde Cantocochinos o desde el Tranco.

La ruta comienza adentrándonos en La Pedriza, siguiendo el cauce del rio Manzanares. Para orientarnos en la subida habrá que seguir las marcas amarillas y blancas.

Subiendo hacia el Yelmo
Subiendo hacia el Yelmo

Toda la primera parte de la ruta es cuesta arriba, hasta llegar a la base del Yelmo. El Yelmo es una formación muy característica de La Pedriza, su cubre tiene una altitud de 1716 metros, y se puede acceder escalando por una de sus caras, o caminado y atravesando el Corredor del Miedo.

El Yelmo, como otras formaciones de La Pedriza, recibe este nombre por la imagen que evoca. Al mirar esta mole granítica, nos recuerda su forma al elemento de la armadura que protegía la cabeza y rostro de los guerreros medievales.

Tomando un descanso en mitad de la subida
Tomando un descanso en mitad de la subida

Al llegar a la base del Yelmo, veremos la pared por donde suben los escaladores. Nosotros para subir caminado, tenemos que rodearlo para subir por la cara norte. Una vez en esta parte del Yelmo, hay que subir por unas piedras hasta llegar a la entrada del Corredor del Miedo.

El Corredor del Miedo, es el último tramo para alcanzar la cima. Y como su nombre evoca, este tramo no es sencillo. Esta parte se trata de una estrechísima y angustiosa grieta, que aunque no son muchos metros, es bastante agobiante.

Cuando llegamos había bastante gente, tanto que había una cola para ir subiendo poco a poco, y esperando a los turnos de subida y bajada, ya que no hay espacio para más de un cuerpo. Creemos que esta situación fue más agobiante por toda la gente que había, quizás si hubiésemos estado solos, la situación se controla mejor.

En todo caso si sufres de claustrofobia es mejor que te quedes con ganas de subir.

Para pasar el corredor, hay que pasar poco a poco de lado, y haciendo fuerza con los brazos para salvar algún pequeño escalón que hay en mitad del trayecto, ya que es imposible doblar las rodillas.

Os recomendamos dejar las mochilas en la entrada del corredor, e ir lo más ligeros posibles. Nosotros subimos con una mochila (la otra si la dejamos abajo), y fue una pericia avanzar cargados con ella.

En la chimenea de subida al Yelmo
En la chimenea de subida al Yelmo

La parte más complicada es la entrada del corredor, ya que es la parte más estrecha y da la sensación de que te vas a quedar atascado ahí. En mitad del camino hay una roca a media altura que bloque el paso, pero deja espacio para pasarla por debajo.

Tras pasar este punto, el siguiente tramo ya es algo más cómodo, y se empieza a ver el final del corredor (lo malo es pensar que hay que volver por ahí). Salimos de la grieta y ascendemos entre las rocas, con cuidado, hacia la derecha hasta alcanzar la cumbre del Yelmo, y abrazar el punto geodésico que hay en la cima.

Vistas del embalse de Santillana
Vistas del embalse de Santillana

Desde aquí tenemos una vista 360º, donde se distinguen puntos emblemáticos de la geografía de la sierra y de Madrid. Podemos ver a nuestros pies el embalse de Santillana, el pueblo de Manzanares el Real…estamos rodeados por la Maliciosa, Cuerda Larga, la Pedriza, la Najarra, el Cerro de San Pedro…, e incluso en días claro se divisa Madrid y sus cuatro características torres. En resumen una vista espectacular. Aunque una de las subidas más angustiosas que hemos hecho.

Vistas de Cuerda Larga desde el punto geodésico del Yelmo
Vistas de Cuerda Larga desde el punto geodésico del Yelmo

Tras un buen rato descansando, y retomando fuerzas para volver a encarar el corredor. Nos ponemos en marcha. Descendemos otra vez por el Corredor del Miedo y una vez fuera buscamos una piedra al sol para comer, que nos lo hemos ganado.

Comenzamos la bajada de la ruta. Dejando a nuestras espaldas el Corredor del Miedo, tomamos un camino que sale a la derecha y ascendemos un poco hasta llegar al Collado de la Vistilla, para comenzar el descenso por el callejón Ciego, un tramo pedregoso, donde comienza una larga bajada.

En este tramo de rocas, hay que ir con cuidado y fijándonos en todo momento de los hitos que nos guían en el camino, y estar pendiente del GPS para no perder el rumbo e bajada, ya que es fácil despistarse.

Comienza la bajada
Comienza la bajada

La bajada se nos hizo muy larga, ya que hay que bajar despacio porque hay tramos con piedra suelta donde uno se puede resbalar fácilmente.

Seguimos descendiendo hasta llegar a una explanada con una roca muy grande en el centro: el Tolmo. A partir de aquí el terreno ya es mucho más sencillo. Hay que ir siguiendo el cauce del rio. En nuestro camino nos encontraremos con el Refugio de Giner de los Ríos, lo dejamos a nuestra izquierda y seguimos bajando siguiendo el rio llegando a Cantocochino.

El río llegar un punto que hay que cruzarlo. Hay que tener cuidado de no mojarse lo pies y cruzar buscando el mejor tramo. Una vez hemos cruzado el rio seguimos por el sendero marcado, hasta aparecer en el Tranco donde comenzó esta breve aventura. Este último tramo lo hicimos anocheciendo, por lo que os recomendamos hacer esta ruta en primavera o verano, que hay más horas de luz.

Para cualquier ruta en La Pedriza, es recomendable llevar GPS con el track de la ruta, ya que es una zona donde es fácil despistarse y perderse. Te recordamos en nuestra página de wikiloc puedes descargarte todas las rutas que vamos haciendo, y en la sección de consejos de la web tienes disponible un artículo para aprender a guiarte con GPS.

¡Nos vemos en la próxima aventura!

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