Senda Camille Etapa 4: Linza – Gabardito

Senda Camille Etapa 4: Linza – Gabardito

Después de descansar bastante bien en Linza, nos preparamos para salir a la que sin duda es la etapa reina, tanto por su dureza como por lo larga que fue. Eso sí, tampoco hay que olvidar la belleza de sus paisajes.

Ficha técnica

Track de la ruta: para descargar

Pinchando aquí podéis encontrar el track de la ruta.

Etapa reina del trekking

Hay que dar detalle que esta etapa tiene dos variantes, una por la Selva de Oza pasando por el paso de Anzotiello y otra por los Alanos. A nosotros nos pareció más interesante la opción del paso de Anzotiello aunque no fuese parte de la ruta oficial en ese momento. Actualmente esta abierto el camping de la Selva de Oza, por lo que puede ser una buena idea tenerlo en cuenta, por lo qué lo verás más adelante.

Vistas impresionantes del valle

Sin lugar a dudas, sabíamos que esta sería la ruta más dura de todas, por su longitud, 24 kilómetros, y porque habría que sumarle el desgaste de la jornada del día anterior pero aun así salíamos contentos y felices entre otros compañeros de fatigas, unos hacia los Alanos y nosotros a por el primer muro de la jornada: el Paso del Salto del Caballo, para entrar en calor.

Hacia el Paso del Salto del Caballo

Pero aparte de esto, el inicio suave y tranquilo al amanecer se daba entre bosques y pastos con el roció mañanero impregnándose en nuestros desmontables y pieles húmedas remontando el río de Gamuneta.

En algún momento, con la duda de si nuestra dirección era correcta por la inexistencia de hitos, y cuando pensábamos que íbamos en dirección contraria, al no ver a nadie. A lo lejos, en una colina volvimos a ver a nuestros compañeros de la Camille. Seguimos caminando hasta llegar a un punto donde nos cruzamos con ellos, y así llegar al paso de Anzotiello, no sin antes encontrarnos algo de fauna: las cabras y ovejas de los pastores de la zona.

Como es habitual al rato dejamos de ver a nuestros compañeros. Seguimos avanzando para afrontar el único paso del día que entrañaba algo de dificultad técnica. Este paso es la puerta a un nuevo valle del Pirineo.

Senderistas y los habitantes del valle

Después de descansar y retomar fuerzas, seguimos la marcha aunque ya en este punto nos encontrabamos algo cansados y mas sabiendo los que nos quedaba por delante. Por otro lado, viendo la hora y el ritmo que llevábamos pensábamos que llegaríamos a las 18:30, algo tarde pero se trataba de llegar.

La bajada se puede calificar disfrutona aunque sin una trazo claro del sendero durante kilómetros, por lo que es importante llevar la ruta en el GPS e ir mirando el mapa.

Siguiendo el sendero hacia la Selva de Oza

Después de varias horas viendo caminando por el sendero y con el castillo de Acher de fondo, y alucinar con sus colores rojizos que contrastaban con el resto de las montañas, llegamos a la Selva de Oza.

Aunque el recorrido oficial nos desviaba por un camino conocido como la calzada romana, nosotros no estamos para esas lides y preferimos seguir por la carretera, defraudando un poco el espíritu de Camille, porque no veo yo a una osezna por una carretera bastante frecuentada circulando para llegar a su guarida…pero las fuerzas no nos daban para más.

En este tramo, debido a que empezábamos a notar achaques (ampollas y dolores en los tobillos), no disfrutamos todo lo que nos hubiera gustado de este magnífico cañón de árboles de hoja caduca, así que nos queda pendiente volver a patear estos caminos.

Pasamos por delante, del que en ese momento era el futuro camping de la selva de Oza, en 2015 en construcción y que de acabar allí la etapa hubiera sido una bendición pero nosotros, ya que nuestra meta estaba tras una subida de 2 kilómetros al 10% después de ya haber caminado durante 22 kilómetros…

Iniciamos la subida, con el cansancio acumulado de la jornada, lo que provocó que fuese una de las cuestas mas duras de toda la ruta.

Por esta razón, lo de dormir en el camping de la selva de Oza, es la opción más recomendable. Y así acortar esta etapa, y alargar un par de kilómetros la etapa cinco que es la más corta de todas.

Al final llegamos. Nuestra llegada fue in extremis al refugio, y digo in extremis porque llegamos a las 19:50 y la cena se ponía a las 20:00.

Una cena rápida y deseando coger la cama para descasar que aún nos quedaban dos jornadas más por delante.

¡No te pierdas la siguiente etapa!

4 comentarios en “Senda Camille Etapa 4: Linza – Gabardito”

  1. Yo también la recuerdo, como la etapa más dura de la Senda y sobre todo la subida al refugio de Gabardito, después de todo lo que llevábamos andado.

    Un saludo y ganicas de veros.

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